Beneficios de una alimentación vegana

  Las razones por las que optar por una dieta basada en alimentos de origen vegetal (vegana) e integral van más allá del trato ético hacia los animales y la ecología. Los beneficios que este tipo de alimentación nos reporta son múltiples[1], ayudándonos a prevenir un gran número de enfermedades como la patología cardiovascular, la diabetes tipo 2[2] (que es la más común), el cáncer, la obesidad, las enfermedades autoinmunes (enfermedad de Crohn, artritis reumatoide[3], etc.), así como el párkinson[4], el Alzheimer e incluso la depresión[5]. Cada vez hay más evidencia que el ser humano se beneficia enormemente de una alimentación basada en vegetales debido principalmente al alto contenido de fitoquímicos con efecto antioxidante, así como de fibra, vitaminas y minerales que contienen estos alimentos.
  Cuando seguimos una alimentación vegana y libre de alimentos altamente procesados y refinados como las harinas blancas y la bollería, estamos evitando muchos componentes de la alimentación que están relacionados con la enfermedad, como es el caso de las grasas saturadas de mala calidad presentes en la carne, el embutido y los lácteos, especialmente los de ganadería convencional; también evitamos la proteína animal, la cual causa un estrés renal y está relacionada con un aumento del colesterol LDL; las aminas aromáticas policíclicas y heterocíclicas, las cuales surgen del cocinado de los productos de origen animal y tienen un efecto cancerígeno; dioxinas y antibióticos presentes en los animales, especialmente los de ganadería convencional y el hierro hemo, el cual se ha relacionado de forma significativa con el cáncer de colon. Los contaminantes presentes en la carne merecen una especial atención. Cuando hablo de carne incluyo también el pescado, el cual presenta altas dosis de mercurio, así como restos de PCBs, cadmio y otra serie de toxinas, aunque también cabe mencionar la presencia de fragmentos de plástico encontrados en los pescados, lo que se debe a la grave presencia de este material en nuestros mares, de hecho, ya existen unas siete ‘’ islas’’ de plástico en nuestro planeta.
  De media, los vegetarianos viven unos diez años más respecto de los omnívoros[6] y, además, lo hacen con una mayor calidad de vida. Existe la creencia popular que los veganos tenemos falta de proteínas, anemia, etc. Esto no es cierto, una dieta basada exclusivamente en alimentos de origen vegetal cubre todas las necesidades nutricionales y es apta para cualquier etapa de la vida, incluyendo lactancia e infancia[7]. El único suplemento que se debe tomar es la vitamina B12, la cual no se encuentra en las plantas ni animales, sino que es sintetizada por las bacterias. Los alimentos de origen animal (carne, lácteos, huevos y pescado) contienen vitamina B12 porque los animales se han alimentado en un ambiente sin demasiada higiene, en el que existe una presencia de bacterias que provoca que se forme la B12 en sus intestinos. Los animales comen la hierba, tienen contacto con la tierra haciendo así que exista dicha presencia bacteriana. En la antigüedad, cuando no existían los sistemas de desinfección de hoy en día y el suelo donde se cultivaban los vegetales era más rico en microorganismos,en las verduras también había vitamina B12. Sin embargo, los métodos de desinfección que usamos en la actualidad, como es el caso de la cloración del agua, también han evitado un gran número de epidemias infecciosas, por lo que la mejor opción es optar por un suplemento de vitamina B12 en forma de cianocobalamina el cual resulta atóxico y,si se encuentra en exceso ,se expulsa fácilmente a través de la orina. Por todo lo demás, una dieta vegana que incluya una gran variedad de frutas y verduras, así como legumbres, semillas, cereales integrales y frutos secos satisface todas nuestras necesidades nutricionales.
A nivel ambiental y ético, la dieta 100% vegetal es realmente la mejor, puesto que al optar por este tipo de alimentación reducimos nuestras emisiones de C02 en un 50% y, aparte, no colaboramos en el maltrato animal, porque sí, tener a un pobre cerdo encerrado en un espacio que ni siquiera puede moverse, alimentándose a base de piensos elaborados con cereales transgénicos, para que engorde bien rápido y pronto se pueda hacer la matanza, para mí es maltrato animal.
  Cuando realizas este cambio en la alimentación, los beneficios son múltiples y esto no significa renunciar a la comida apetitosa, puesto que con alimentos de origen vegetal se pueden hacer verdaderas maravillas culinarias.
Referencias

[1] Vegetarian diets: what are the advantages?
Leitzmann C1.
[2] A plant-based diet for the prevention and treatment of type 2 diabetes.
McMacken M, Shah S.
[3] Effects of a very low-fat, vegan diet in subjects with rheumatoid arthritis.
McDougall J1, Bruce B, Spiller G, Westerdahl J, McDougall M.
[4] Does a vegan diet reduce risk for Parkinson’s disease?
McCarty MF1.
[5] Nutrition and Lifestyle Intervention on Mood and Neurological Disorders.
Null G1, Pennesi L2, Feldman M3,4.
[6] Vegetarian dietary patterns and mortality in Adventist Health Study 2.
Orlich MJ1, Singh PN, Sabaté J, Jaceldo-Siegl K, Fan J, Knutsen S, Beeson WL, Fraser GE.
[7] Position of the Academy of Nutrition and Dietetics: Vegetarian Diets.
Melina V, Craig W, Levin S.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s